Pitágoras, la música de las Esferas y la teoría del Todo

Busto de Pitágoras de Samos

Pitágoras condensó todo su conocimiento en una de las más bellas teorías jamás planteadas: los planetas, en su movimiento alrededor del Sol, generan un sonido que al combinarse producen la Música de las Esferas.


Hoy en día, los más brillantes científicos del planeta se devanan los sesos por encontrar la “Teoría del Todo”, aquella que reúna en una sola fórmula la explicación de todas las teorías físicas. Parece una tarea imposible llegar a concebir algo semejante, pero más curioso es pensar que el primer sabio de la Historia, el griego Pitágoras, ya intentó algo parecido.

Tras años de estudio de las cuatro disciplinas del saber antiguo, Pitágoras condensó todo su conocimiento en una de las más bellas teorías jamás planteadas: los planetas, en su movimiento alrededor del Sol, generan un sonido que al combinarse producen la Música de las Esferas.

¿Pero qué significa esta onírica visión del espacio exterior? Pues para Pitágoras suponía la vívida expresión de todos sus descubrimientos, la concreción de las cuatro ramas del saber antiguo (llamadas mathematas, aquello que se aprende: aritmética, geometría, astronomía y música) en una única concepción de la realidad.

El movimiento circular de cada planeta debía de producir un sonido proporcional a su distancia relativa al Sol: la sinfonía estelar, la música de las Esferas

Los planetas crean la música de las esferas cuando giran alrededor del Sol
Los planetas crean la música de las esferas cuando giran alrededor del Sol, según las teorías de Pitágoras

Pitágoras consideraba que la esencia última de las cosas se expresaba a través de los números. Es más, los números tenían el poder de describir la realidad sin la intervención de los cinco sentidos. Eran, por tanto, los elementos básicos de la existencia, tanto de lo tangible como de lo espiritual. Esta capacidad de describir la realidad a través de los números supuso el motor que extrajo de la mente de Pitágoras los más brillantes descubrimientos, y a su vez, se convirtió en su más terrible obsesión por aunar el mundo espiritual con el de los cinco sentidos; mente y alma; razón y religion. Pitágoras estaba seguro de poder encontrar un nexo de unión entre el hombre y sus dioses.

Y lo encontró en la música. Pitágoras descubrió las proporciones existentes entre los principales intervalos de la escala musical. La gran revelación fue que estos intervalos se podían expresar con los números del uno al cuatro: 1, 1/2, 2/3 y 3/4. La música significaba, pues, la expresión en el mundo de los humanos (y con sus elementos básicos, los números) del orden, perfección, y armonía que los dioses habían conferido al universo en su creación. Pitágoras le dio una vuelta más a su razonamiento para vaticinar que el movimiento circular de cada planeta debía de producir un sonido proporcional a su distancia relativa al Sol. La sinfonía estelar así creada la denominó “la música de las esferas”.

¿Existe metáfora más bella que esta para describir el lugar del ser humano en el universo? Quizás otro genio de nuestra especie, el músico Ludwig van Beethoven, tenga algo que decir al respecto.

Por otro lado, ¿a qué os recuerda esta figura?

Se llama Tetraktys, y la dibujó Pitágoras para representar la relación de las notas musicales consonantes y las proporciones numéricas que las generan: uno sobre dos, dos sobre tres, y tres sobre cuatro. El total de elementos utilizados suma diez, número que para Pitágoras encarnaba la perfección.

La Tetraktys, así como el Pentáculo, otra figura “sagrada” para el sabio de Samos, plasman gráficamente la aguda visión que una mente prodigiosa de hace más de dos mil quinientos años.

Fue el símbolo distintivo de la hermandad fundada por Pitágoras en Crotona (Italia). Se trata de una estrella pentagonal, que ellos llamaban pentagrama. Uno de los primeros grandes problemas filosófico-matemáticos fue el descubrimiento de los inconmensurables, esto es, de la existencia de los números irracionales. La escuela pitagórica descubrió este hecho con la diagonal y el lado de un pentágono regular. Este número irracional es justamente la sección áurea. El pentagrama, es decir, la estrella de cinco puntas que forman las diagonales del pentágono regular, era el símbolo de los pitagóricos.

Si tenéis interés en conocer algo más sobre las escalas musicales y sus relaciones matemáticas, visitad esta página (muy buena): escalas musicales.

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